Ayer acabamos nuestro segundo y último viaje por Mongolia. No tenemos palabras y no se puede describir cómo es este país. En la siguiente entrada pondré las fotos para que os hagáis una ligera idea.
El 25 de julio iniciamos un viaje de 1 semana por el sur de Mongolia. El principal objetivo de este viaje es el desierto del Gobi, pero durante esa semana, atravesamos llanuras y montañas, formaciones rocosas que aparecen de repente, y parques naturales. No vimos ninguna carretera, simplemente hay pistas (vulgarmente conocidas como caminos de cabras). Al principio te encanta ir montaña a través con baches, gravilla, rocas y desniveles. Después de tres horas te duele todo el cuerpo (las furgonetas llevan el techo acochado para los golpes de la cabeza) y después de 7 ya te has acostumbrado. La distancia que recorrimos en esa semana fue de 1400 km aprox. para que os hagais una idea, conduciendo una media de 5 horas diarias. Para dormir, paramos en asentamientos de famílias nómadas que tienen varios gers. Los gers son las típicas casas mongolas. La estructura es un círculo de madera, con una lona alrededor. En cima de la tierra hay un plástico que hace de suelo. Tienen una pequeña puerta de madera y las camas estan hechas con tablas de manera... y ala, ponen una manta, y a dormir. No tienen electricidad ni agua corriente. Para ir a buscar agua tienen que desplazarse a los pozos que puedes encontrar por el camino, y se alimentan básicamente de cabra, arroz y leche; si tienen caballos también beben leche de yegua, sin hervir ni nada. A nosotros no nos gusta porque está demasiado ácida, pero aquí es bastante valorada.
La verdad es que después de tres días sin ducharte, piensas en lo afortunados que somos al abrir un grifo y que salga agua siempre que quieras. También piensas en cuánta agua se malgasta innecesariamente.
La falta de electricidad no nos ha parecido tan importante, porque siempre hay una vela a mano, o la luna llena :-)
La gente es muy amable y comparte lo que tiene, y los niños son alegres siempre quieren jugar contigo o saludar..etc.
Hemos disfrutado mucho de este viaje, también por nuestros amigos canadienses, que lo hicieron mucho más divertido y sobre todo por el entorno, la naturaleza en estado puro que no habíamos visto en ningún sitio.
El segundo viaje que hemos hecho ha sido al oeste, para ver los templos de Karkorim, muy bien conservados, por cierto y seguir las huellas de Gengis Khan hasta la Cascada. De vuelta, hemos parado en el mini Gobi, una extensión pequeña de dunas en medio de un valle. Este viaje era más corto, 4 días y lo hemos compartido con 3 chicos: un británico de nuestra edad y 2 holandeses de 21 años (what the fuck!! era como ir de viaje con los de ASI). La verdad es que eran muy majos y el viaje ha sido mucho más fácil porque hay una carretera a medio hacer que va hacia el oeste, y te libras de ir unos cuantos km a través de la montaña.
De todo lo que hemos hecho, mención especial para : GALOPAR A CABALLO POR LA ESTEPA MONGOL CON AGUILAS SOBREVOLANDONOS Y SENTIRTE REALMENTE LIBRE.
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